31 de octubre de 2009

TOSANTOS Y DIFUNTOS


De entre todos los frutos de las amables y muy repletas cestas de presentes cargadas de manjares otoñales que en estos días llegan, agradeciéndolos todos, elijo las primeras las castañas, las más duras y más frescas y las que más rápidas de todas se dejen desnudar o al menos con muy menor resistencia que las otras, que todas las demás. Crudas, fuertes, prietas y duras me gustan las castañas. Con casi todos de los secos frutos gozo y disfruto pero las castañas, si cumplen las premisas antedichas, me llevan al deleite (crudas y frescas, no me gusta comerlas asadas, puede agradarme el tacto caluroso del cartucho que las guarde en días en que mis manos se sientan especialmente frías y ver y oler la niebla de su lento soasar inundar mi vecina plaza, pero esas, las asadas siempre terminan en alguna papelera, no así las crudas, las que salen buenas, me encantan, me apasionan). Son Tosantos de infantiles recuerdos sacrosantos.

Y en estas mismas fechas el Tenorio, no don Juan ni los don Juanes que hay legiones, el de Zorrilla, y versos caprichosamente escogidos que prefiero, como a las castañas, en las asperas vísperas de las omniumsantidades y de los recuerdos de los fieles difuntos, a la ahora tan de moda perforada e iluminada calabaza (aunque si he de ser sincero recuerdo también algún que otro maravilloso pastel elaborado con la cucurbitácea de estudiantiles y televisivos recuerdos).



Llamé al cielo y no me oyó.

Y pues sus puertas me cierra,

de mis pasos en la tierra

responda el cielo , no yo.




* Y Mahandry disfrazado de niña bruja proponiendo trick or treat, y viendo mi indiferencia me aconseja que me empache de marrón glacé que sabe bien es confitura que detesto, en fin.

24 de octubre de 2009

Y LIBROS Y MAESTROS

Hoy nuevamente desde el desierto me habla el que sin duda alguna reconozco como a uno de mis maestros, Francisco Bejarano:

"Gregorio Marñón decía que el libro bueno es el amigo que lo da todo sin pedir nada a cambio: El maestro generoso que no regatea su saber ni se cansa de repetir lo que sabe, por su tinta corre un flujo de humanidad palpitante con fuentes en la misma divinidad. Si, es verdad, aunque no sean los libros tan generosos como nos dice Marañón. Piden mucha atención; piden espacio, orden y compañía de su mismo rango; piden la dependencia de su dueño, hasta el punto de que no soporte el vivir alejado de la presencia de sus libros. Quitan momentos de tristeza, pero la dan cuando nos revelan secretos que preferiríamos no haber conocido. Nos salvan la vida al ponernos al borde del abismo. Quietos y silenciosos, nos despiertan la curiosidad y nos arrastran a mayor curiosidad creándonos conciencia de ignorancia. Nos expulsan del paraíso por haber querido saber tanto como ellos."

Y de nuevo el Regreso y El juego peligroso:


Para curarme de melancolía
escribí versos: no sirvió de nada.
Quien sufre de nostalgia se acomoda
a convivir con ella y no la vence
aunque mienta inventándose la vida.

Perdí mi juventud por desdeñoso,
despilfarré mi paz para ser sabio
y malgasté mi ingenio en lides vanas.
Más nada conseguí, sólo el espejo
que guarda y que sostiene mi demonio.

Me lo acerca cruel de madrugada.
Me despierta de un lecho en el que un niño
ríe en su eternidad despreocupado.
"Mira, pues me llamaste, hasta que extremos
de soledades te llevó tu orgullo."


Y los libros y Paco y Marañón y los espejos y los reflejos y Borges y los libros y los libros y Borges y Marañón y Paco y el periódico y el Regreso y Las Tardes y las melancolías y un velador de hierro y mármol y un balcón a la calle abierta como un libro que nos hiere y enseña, que nos hace y deshace, que nos abre y nos cierra, nos hojea y nos guarda y nos olvida y nos deja olvidar y nos recuerda.

22 de octubre de 2009

MELANCOLÍAS



"Tengo por más mías, con mayor parentesco e intimidad, ciertas figuras que están escritas en los libros, ciertas imágenes que he conocido en estampas, que muchas personas a las que llaman reales, que son de esa inutilidad metafísica llamada carne y hueso."



Fernando Pessoa



* Y el loco de Mahandry introduciendo doblados papelitos por la ranura de mi buzón, hojas de su desordenado cuaderno me recuerda, con fragmentos de inquietantes poemas en lengua lusitana, como este:


Não sou nada.

Nunca serei nada.

Não posso querrer ser nada.

À parte isso, tenho en mim todos os sonhos do mundo.


---=---


Yo no tengo filosofía, tengo sentidos...

si hablo de la naturaleza, no es porque sepa lo que es,

sino porque la amo, y la amo por eso,

porque quien ama nunca sabe lo que ama

ni sabe por qué ama, ni lo que es amar...


Amar es la eterna inocencia,

y la única inocencia es no pensar.

13 de octubre de 2009

OTRA VEZ LA LAICA INQUISICIÓN


"El secreto de los toros reside en que es un espectáculo anacrónico. Cuando vuela un avión a reacción sobre el embudo dorado de la plaza, uno se asombra de que sean contemporáneos los hombres de arriba -tocando botones, radares, ondas hertzianas, luces parpadeantes en verde y rojo, palancas de robot, en el limite de los viajes interplanetarios- con los hombres de abajo, de verde manzana y plata, de corinto y oro, ídolos asiáticos con espada y lanza y saetas de papel rizado, entre caballos y toros, manejando la sangre en lugar de la gasolina, con la muerte allí, en el diamante de la puntilla, que desconecta al toro de la red eléctrica de la vida. O con la enfermería, entre santos óleos.

Cuando se desintegra la materia y se forma el hongo venenoso de la bomba de hidrógeno, todavía unos mozos matan con la espada como en los albores de la edad del bronce. En torno a la plaza, de esta isla primitiva de relinchos y mugidos, de esa gota de selva, de esa partícula de Génesis, rugen los claxons, las bocinas, los motores del mundo hecho por el hombre, con su fauna mecánica, con sus autos -coches amputados de caballos- con sus motocicletas con una muchacha a la grupa como recuerdo atávico de la jaca; con su biscuter, mestizaje o cruce entre el automóvil y la motocicleta.

(...) Pero a los toros los siguen arrastrando las mulillas, siempre un poco espantadas ante la cabeza muerta. Y ni una rueda gira sobre la arena porque la rueda es humana, ninguna creación divina la utiliza; sino piernas o patas, o el reptar, o las aletas, o las alas.

(...) Tenía razón aquel aficionado cuando dijo que a los toros no iba uno a divertirse (el fútbol es mucho más divertido), porque tienen de todo menos de entretenidos. El toreo es intuitivo y racional, y matar frente a frente es maravillosamente absurdo existiendo mataderos de punzón eléctrico y frigoríficos donde la carne viva se convierte en cosa acartonada.

Todo lo que en el ruedo sucede es imprevisto y deslumbrante y allí se congrega todo lo inesperado; hay en los tendidos indios turistas de Bombay, chinos miopes, y entran, volando, villanos portadores de semillas; y alguna vez planea una paloma de tendido a tendido; o se suelta un globo; y discuten, y están a punto de pegarse, un abogado y un médico por la cojera de un toro; y preside un rey o una princesa; y dos Felipes Segundos pintados por Velázquez -los alguacilillos- llevan al galope una enorme llave que no abre ninguna puerta.

En los toros se venden, astronómicamente, como en un eclipse, el sol y la sombra; y a semejanza de las rústicas cosechas, el espectáculo depende de la lluvia; de una nube que pasa.

Las gentes están tan tristes a la vuelta de los toros porque retornan a la vulgaridad, a la Civilización, a todo lo artificial y antibiológico."


Me parece de todo punto absurdo que pretendamos que una mala bestia como Josefa Medrano, delegada de participación ciudadana del Ayuntamiento de Sevilla (IU), tenga la capacidad y la sensibilidad para interpretar y comprender un texto, este o cualquier otro, y que se confié en que reprima sus bajos instintos totalitarios, les vienen de larga tradición, ahora al menos se limitan a negar el uso de un local ya no envían a sus emisarios cargados de plomo.


"Gordo, con mucha niñez aún palpitante en el recuerdo. Poético, pero glotón. Con el corazón en el pasado y la cabeza en el futuro. Bastante simpático, abúlico, viajero, desaliñado en el vestir, partidario del amor, taurófilo, madrileño con sangre catalana." Así se retrató Agustín de Foxá, del que he preferido rescatar este artículo publicado en ABC en 1957, dos años antes de su muerte de la que ahora se cumplen 50 años, que cualquier párrafo de su maravillosa, y por casi todos conocida, novela "Madrid de corte a checa". Zambra y revuelo en la cacharrería del Ateneo, aunque a los rojos les joda.

9 de octubre de 2009

NOBELERIAS (SI CON B)


Creo que lo primero que sería pertinente traer a nuestro recuerdo es que Alfred Nobel pudo instituir sus premios por haber inventado la dinamita y por haber amasado una descomunal fortuna como vendedor de armas. Que exista un premio Nobel de la paz es cuando menos paradójico.

Y Recordando, podríamos recordar al premiado en 1973: el Secretario de Estado de EEUU Henry Kissinger (que al menos era un personaje, nefasto pero personaje), al del 2007: Al Gore (patriarca del la muy prospera y rentable secta del cambio climático) o, por que no, a Kurt Waldheim que fue propuesto como candidato en varias ocasiones aunque no llegó a conseguirlo, no le tocaría.



*¿Y que más da? Ya conocen mi opinión sobre los premios y sus cocinas. Pregúntenle a alguien por el autor de "El gran Galeoto".