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2 de junio de 2008

EDUARDA


Miraron hace días con cuentahílos las infantiles y fraternales fechorías perpetradas ingenuamente a los animalitos que en nuestras blancas manos tenían el infortunio de caer. Uno de estos inocentes seres, especialmente paciente para nuestra infantil sorpresa, fue una tortuga, galápagos hubo muchos, eran muy corrientes, pero tortugas sólo dos, una tropical de intensísimo tono azabache con pintas naranjas, amarillas y verdes tanto en su piel como en su caparazón, y otra mora, de abultada concha, traída de África, y que tuvo por nombre Eduarda.

El comentado artículo de Carmencita, leer esta mañana una cariñosa carta del probo y venerable Pepe Valle editada hace unos días en el periódico, y recordar quelónidos me ha conducido de nuevo al Sacro Bosco y sus monstruos que tanto ayudaron al bautizo de este humilde blog.

He escuchado decir que la deidad sostenida por la colosal tortuga gira al alba lentamente, vibra y oscila a ciertas horas, y a veces pienso que puede ser verdad, ¿o no?



29 de febrero de 2008

BISIESTAS INTENCIONES

"El automóvil se detuvo ante la verja de lo que parecía un inmenso jardín abandonado. Se diría, sin serlo, el de Bomarzo. El Sacro Bosco de Bomarzo. Difícil afirmar si otoño, invierno, primavera, de dónde procedía esa luz amniótica, tan remoto silencio...su atmósfera sonámbula."


J.C.W.


Cuando comencé a remover estas tierras tuve la fugaz intención de ir recogiendo las alusiones que en las habituales lecturas, en las no buscadas, sin pretensión alguna de inventario, fuesen apareciendo refiriéndose a aquel lugar de Viterbo que supo entretener y distraer de los incómodos espejos a un Orsini, pasado el tiempo sedujo a M. M. Láinez y me sirvió de titulo y pretexto para el encabezamiento de mis cabezonadas, alguna corazonada disfrazada y no pocas malas hierbas (humilde y mal jardinero), pero como los que conocen mi carácter saben ni la constancia ni el atenerme a disciplina se encuentran entre mis virtudes, y así por ahí quedaron dispersas en cuadernos, apuntes en papeles desiguales, subrayadas (a lápiz) en los libros, reseñadas con el incierto número de una página en servilletas de papel, errantes. Y de esta forma puede que otro 29 de febrero, de otro obligatoriamente olímpico año, sin que quizás recuerde esta de hoy, aparezca otra imagen ajena retratando aquel bosque, o tal vez no...y queden para siempre entre la yedras, en las musgosas ramas.

27 de agosto de 2007

UNA VILLA EN FRIULI

Dice la leyenda de la mansión de Bomarzo que los lirios jamás crecieron cuando tenia jardinero; mientras que al ser abandonada, crecieron de forma espontánea como la grama. Al morir los últimos guardeses, recién acabada la Gran Guerra, los muros de la villa se cubrieron de mensajes que se borraban a lo largo del día para dejar sitio a otros nuevos que aparecían durante la noche. los niños decían que la casa hablaba en silencio.
La casa mencionada en esta leyenda se encuentra situada en la región de Friuli, el edificio fue construido por la séptima duquesa de Bomarzo y es una joya del neoclásico italiano. En la actualidad alberga todos los documentos gráficos, sonoros, cinematográficos y bibliográficos relacionados con Pier Paolo Pasolini.
Impregnando todas sus estancias está la presencia de la muerte, como principio de la vida; las obras históricas como raíz del frágil individuo; y la palabra escrita como único firme sobre el que caminar sin derrumbarse.


¿Si es tan hermoso el sueño, por qué realizarlo?
P.P.P.