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22 de mayo de 2009

DE ARTÍCULOS Y LIBROS


El pasado martes hablaba Bejarano, desde el desierto, magistral como siempre, del peligro de no asumir las responsabilidades propias de un gobierno y de las nefastas situaciones a las que tales negligencias han de conducirnos. En este artículo, al que titulaba "Las efusiones del pueblo", Paco nos recomendaba la lectura del libro de Miguel Maura "Así cayó Alfonso XIII".

Recordé haber visto ese libro en la biblioteca de mi padre, que contiene una amplia sección dedicada a los temas monárquicos, no en vano nació, y se interesa por ellas, en las fechas en las que da comienzo el relato de Maura, esto es a mediados de la dictadura de don Miguel Primo de Rivera y a que en su juventud fue fiel y ferviente partidario de la enésima restauración de la causa monárquica en la persona de don Juan.

Ese libro más de una vez había estado entre mis manos mientras trasteaba por aquella biblioteca con mis curiosidades de infancia y juventud, pero nunca llegué a leerlo.

Siguiendo las recomendaciones del poeta encaminé mis pasos hacia la casa paterna, y tras obtener el preceptivo permiso, allí encontré el libro sin mayor dificultad, estaba donde yo lo recordaba, donde había estado siempre, donde tenía que estar. Lo cogí y conmigo lo tengo.

Miguel Maura nos ofrece su visión, no diré yo que no muchas veces autocomplaciente y justificadora de pasadas decisiones por él tomadas, de los hechos acaecidos durante los últimos días, los estertores, de aquel régimen monárquico y su posicionamiento ante la clara y evidente instauracion, para todo analista sensato, de nuestra (ahora parece que más de unos que de otros) segunda República. Insiste en la idea, defendida fundamentalmente por Alcalá Zamora y por él, de que la derecha liberal republicana (monárquicos, al fin y a la postre, desencantados y desengañados y pragmáticos conocedores de la realidad que se avecinaba) no debía, ni podía, quedar fuera de los manejos instauradores del nuevo régimen y de que la futura e inminente República no podía ser dejada sólo al arbitrio de las decisiones de la izquierda radical, único cuerpo político con estructura de organización efectiva en aquellos delicados y decisivos momentos.

Y en esta lectura estoy, interesante como suelen serlo casi todos los reflejos directos de inmediatas memorias y por lo mismo con mucho, o con todo, lo que de bueno o malo pone en cuanto escrutamos muestra pasión y nuestro subjetivo (somos sujetos y jamas podremos analizar cosa alguna de modo totalmente objetivo) punto de vista.

De su comienzo entresaco una definitoria y definidora conclusión con vista al posterior análisis: "El rey estaba solo, completamente solo en el campo político. Mi instinto, que rara vez me ha fallado en estas materias, me decía que asistiamos al ocaso del régimen, y que nada ni nadie salvaría al rey de la caída y la abdicación, lo cual representaría, dada las lamentables circunstancias familiares de la dinastía, la caída de la institución misma".

A mi tampoco suele fallarme mucho la intuición, y observando la deriva del nieto del por Maura descrito y retratado, de nuestro actual rey (no ya monarca para republicanos como él mismo pretendió definirse en algún momento sino directamente -puede que por hartazgo ante los innumerables desprecios a los que a lo largo de su existencia ha sido sometido- republicano monarca) y a las lamentables decisiones tanto publicas como privadas (pero siempre libres) y a su voluntario desapego y desarraigo de las tradicionales y populares costumbres del que podría ser su sucesor, y a las nada casuales campañas mediáticas en contra del régimen y de la Institución(pero nunca valientemente propiciadoras, auspiciadoras e impulsoras de un cambio constitucional) no digo negro pero si del más profundo oscuro puede augurarse el futuro de nuestra monarquía.

18 de mayo de 2009

SIN COMPROMISO





Una mujer desnuda y en lo oscuro

tiene una claridad que nos alumbra

de modo que si ocurre un desconsuelo

un apagón o una noche sin luna

es conveniente y hasta imprescindible

tener a mano una mujer desnuda.


Una mujer desnuda y en lo oscuro

genera un resplandor que da confianza

entonces dominguea el almanaque

vibran en su rincón las telarañas

y los ojos felices y felinos

miran y de mirar nunca se cansan.


una mujer desnuda y en lo oscuro

es una vocación para las manos

para los labios es casi un destino

y para el corazón un despilfarro

una mujer desnuda es un enigma

y siempre es una fiesta el descifrarlo.


Una mujer desnuda y en lo oscuro

genera una luz propia y nos enciende

el cielo raso se convierte en cielo

y es una gloria no ser inocente

una mujer querida o vislumbrada

desbarata por una vez la muerte.





Fue muy a principio de los ochenta, en una tarde-noche de finales de mayo en el salón don Guido de la calle Paúl, se lo trajo y nos lo trajo a unos pocos, muy pocos aquel día (creo que coincidió con alguna final de campeonatos de fútbol europeo), Miguel Ramos aquel mal y esforzado poeta pero entrañable y literario personaje. El uruguayo se empeñaba en hablar ese día, con su voz melodiosa y su frágil figura de su prosa y sus cuentos pero todo, no podía ser de otra manera, derivó a la poesía. Yo era un bisoño estudiante de bachillerato, de BUP para ser exactos, y acudía a aquellas reuniones acompañado y acompañando a condiscípulas de clases, siempre me gustaron ( y me siguen gustando) las mujeres y la poesía, a poder ser ambas desnudas. Y se sirvieron copas y susurraron versos con acento uruguayo, lejos de la política y de los compromisos.

Mientras desayunaba y escuchaba el boletín de noticias de RNE he sabido de su partida y todo esto me ha venido al recuerdo, y el bueno de Mahandry untando mermelada a su tostada me ha dicho, esta vez serio:

-¿Sabes donde nació? (y antes de que yo pudiese responderle me ha espetado) En Paso de los Toros.

1 de mayo de 2009

TRAICIONES A LA TRAICIÓN


"No una cosa, todas las cosas que la tradición atribuye a Judas Iscariote son falsas."


T. de Q.


"El asceta, para mayor gloria de Dios, envilece y mortifica la carne; Judas hizo lo propio con el espíritu. Renunció al honor, al bien, a la paz, al reino de los cielos, como otros, menos heroicamente, al placer. Premeditó con lucidez terrible sus culpas. En el adulterio suelen participar la ternura y la abnegación; en el homicidio, el coraje; en las profanaciones y la blasfemia, cierto fulgor satánico. Judas eligió aquellas culpas no visitadas por ninguna virtud: el abuso de confianza y la delación. Obró con gigantesca humildad, se creyó indigno de ser bueno. Judas buscó el infierno, porque la dicha del Señor le bastaba. Pensó que la felicidad, como el bien, es un atributo divino y que no deben usurparlo los hombres."


J.L.B.



*- Si nos atenemos a la frase de Thomas de Quincey el pensamiento del ciego debe ser tan falso como el suyo propio y supongo que ambos ocuparán, junto a Dante y el mismo Judas, sepulcros de fuego.

16 de enero de 2009

OTRO TRÍO


De nuevo la apatía, la abulia, la desgana, el ánimo cercano a la desesperanza y la desilusión, nada extraño, pero a pesar de todo no dejo de mirar, con cierta indiferencia, las reseñas escogidas de la turbamulta de nuevas publicaciones. Leyendo una de ellas, en la que Fernado Iwasaki nos recomienda el libro de Amalia Vilches "Fernando Quiñones. Las crónicas del hombre", me ha llamado la atención este curioso trío que compone: "Hay escritores tocados de una gracia especial y escritores simplemente tocados. Fernado Quiñones pertenecía a ambas estirpes y por eso fue un autor genial, imprescindible y perturbador. Si Borges hubiera sido andaluz habría sido Fernado Quiñones. Si el Beni de Cádiz hubiera sido escritor habría sido Fernado Quiñones. Aunque si Borges hubiera sido cantaor flamenco también habría sido Fernado Quiñones, a pesar de su parecido con el Beni de Cádiz."

Simpático el peruano en sus comparaciones, parece haber pasado la noche en compañía de Hortensia Romero. Un día, si tengo ganas, os hablaré del chiclanero (una noche de mediados de los 80 en el jardín de una bodega en la calle Santo Domingo, una interminable sobremesa en otro jardín, como no, el de Canalejas en Puerto Real...), a él y al Beni tuve la suerte y el placer de conocerlos, por desgracia el ciego, a quien quiero bien conocer, nunca me vio.



* Con el juego de los tríos quería encontrar una imagen que juntase a Borges, el Beni y Qiñones, pero ha aparecido esta con el Morao, Gabo y Fernado, otro trio.

6 de diciembre de 2008

A POR PAN Y TABACO


Salí a por pocas cosas: tabaco, pan, la prensa y a tirar la basura. Compré por aquí cerca lo que necesitaba pero algo más traje bajo mi brazo, fácil es imaginarlo, un libro. Han colocado muy cerca de casa casetas con libros de saldo y ocasión y aunque intente evitarlo hacia ellas me empuja una grata querencia.

Hace unos días y en otra alameda, algo más vieja y alejada, de montones de libros esparcidos sobre lonas en el suelo hubo uno de ellos que quiso acompañarme, o buscaría cobijo, o yo decidí adoptarlo, fue "El golpe de Estado de Guadalupe Limón" el que conmigo vino a casa, y esta mañana ha sido "Filomeno a mi pesar" el que me ha acompañado, lo leí hace ya mucho tiempo, cuando su autor con él fue galardonado con el Planeta (es posible que sea una de las obras de más calidad literaria a las que Lara, aquel curiosísimo y hábil editor, decidiera otorgarle el premio) y dejó en mi gratísimo recuerdo, pero no lo conservo entre mis libros, han sido ya tantas las mudanzas. Ahora de nuevo está conmigo.

Por alguna razón, no hace mucho tiempo, hablaba yo con alguien del autor de estos libros y no me resultó extraño coincidir en que podría haber sido el más justo aspirante al último de los Nobel que tocó a un español, no lo tuvo, son cosas de los premios, y además me parece que su nombre honra la nomina de los premiados con el Cervantes, premio que Cela, con gran disgusto, no recibió hasta tres años después de ser agraciado con el Nobel.

Repito cosas de los premios y sus curiosas cocinas. Por alguna de estas mesas andan olvidados unos aburridos y lánguidos "Rabos de lagartijas" que ni aún porque su autor haya sido al que le correspondiese por turno el último Cervantes creo que pueda terminar de leer algún día (cosa rara en mi, intento hasta el final buscar algo que me sorprenda, con este no he podido).

A por pan y tabaco, libros, premios y recuerdos mezclados que no sé porque azar me han traído a la mente otro libro perdido ( u olvidado, abandonado...), este de Miguel Delibes (prefiero y me dice mucho más Torrente pero lo considero como uno de los Grandes) "377A Madera de héroe",
a ver si tengo suerte y esta tarde lo encuentro.

12 de junio de 2008

LAS MOSCAS


En la anterior entrada cometí un error, confundí a un Kiko con un Tito, amablemente un amigo de Virginia me advirtió de ello y yo rápidamente al releerlo lo percibí y no tardé en corregirlo, pero en ese comentario se hacía también referencia a las moscas, tan molestas e inoportunas cuando no se está sentado en un tendido con un puro en una mano y un pequeño y oscuro abanico en la otra. hace tiempo apareció el molesto zumbido del vuelo de uno de estos bichos en un escrito que no por casualidad se refería a Borges y Tito Monterroso, otro Tito y otras moscas, las extrañas coincidencias.

Me son especialmente molestas, tanto que pueden llegar a alterar mi carácter, pero comprendo, y así nos lo indica la sabiduría popular, que no se debe intentar acabar con ellas a cañonazos, bueno ni a cañonazos ni con DDT pues al fin ellas sobreviven y nos cargamos a los simpáticos camaleones, a las no menos encantadoras lagartijas y algún que otro pajarillo, y digo pajarillo porque ningún estudio, y las que me incordian aquí enfrente dan prueba de ello, ha demostrado que ese producto, el DDT sea en nada nocivo a las asquerosas gaviotas.

Monterroso cuenta que tuvo la idea de reunir una antología universal de la mosca pero que pronto se dio cuenta de que era una empresa prácticamente infinita. La mosca invade todas las literaturas y, claro, allá donde se pone el ojo se la encuentra.

"Oh, Melville, tenías que recorrer los mares para instalar al fin esa gran ballena blanca sobre tu escritorio de Pittsfield, Massachusetts, sin darte cuenta de que el Mal revoloteaba desde mucho antes alrededor de tu helado de fresa en las calurosas tardes de tu niñez y, pasados los años, sobre ti mismo en el crepúsculo te arrancabas uno que otro pelo de la barba dorada leyendo a Cervantes y puliendo tu estilo; y no necesariamente en aquella enormidad informe de huesos y esperma incapaz de hacer mal alguno sino a quien interrumpiera su siesta, como el loco Ahab. ¿Y Poe y su cuervo? Ridículo. Tú mira la mosca. Observa. Piensa."

Luciano en su elogio de la mosca nos dice que tanta es la fuerza que tienen al picar, que rasga no solamente la piel del hombre sino aun la del caballo y la del buey; y aun al elefante le causa dolor cuando se le introduce en las arrugas, y con su trompita, según la posibilidad de su tamaño, lo hiere. En cuanto a unirse unas con otras tienen las moscas muy gran libertad, y el macho no deja inmediatamente a la hembra como el gallo, sino que se le une por largo tiempo y la hembra lo soporta y aun lo carga en su vuelo y se va juntamente con el macho sin que esto les perturbe.




Al escribir estas lineas he recordado a Mahandry al que le hubiese hecho reír la referencia a Melville y a su capitán Ahab de Monterroso y, no menos, la comparación de Luciano de las trompas de la mosca y el elefante, pero no le veo desde las persecuciones por el jardín, no da señas de vida, raro, tanto como que en el mismo día falten algunos papeles de mi mesa y de mi mochila el calzado que utilizo para ir a la piscina, extraño, y esta mosca cojonera que no para ¡ZUUUMMMM!

1 de junio de 2008

LOS CÁLIDOS REFLEJOS


Ayer sin darme cuenta me referí a un reflejo en un antiguo espejo, ahora, hace un rato, al pasar cerca de él, incauto y precavido, he visto ese reflejo, el de ayer.

En un excelente artículo el por mi muchas veces denostado Trapiello, denostado porque produce en mi la misma reacción que esos toreros que pudiendo haber llegado a serlo todo en la fiesta, con las cualidades y la clara concepción estética, no supieron darlo todo, se perdieron (v.g. José María Manzanares), pues algo similar me ocurre con Andres Trapiello, es el que más se acerca, y no rompe, se pierde. Hoy no, en "El monopolio de los espejos" nos ofrece en una lección de maestría como rematar un artículo.

De nuevo y como siempre las aparentes e imposibles casualidades, termina el poeta su página con una alusión a Stendhal, que nos dejó dicho que la novela es un espejo paseado a lo largo del camino, y casi al mismo tiempo leo un comentario a una de mis entradas en el que una sensible dama, de apetecible nick, me recuerda el síndrome de Stendhal, que yo voluntariamente más de una vez he confundido con la kantiana sensación estética con el solo propósito de poder explicarla con una muy burda comparación.

Y el ciego, ahora apartado, esté tal vez sonriendo al lado del espejo.



¿Por qué persistes, incesante espejo?

¿Por qué duplicas misterioso hermano,

el menor movimiento de mi mano?

¿Por qué en la sombra el súbito reflejo?



* - Insisto, para mi, incauto y precavido. sobre todo por la segunda de las acepciones que nos da la RAE de cálido, esto es astuto.

19 de mayo de 2008

VAQUITAS


Días atrás comencé una serie de pots relacionados con las imposibles casualidades, algo poco casual, venían ellas provocadas por un principio, incardinadas a una personal secuencia, encadenadas, enlazadas, enraizadas en pretéritos errores.

Y esta de hoy va a tomar otra de las sendas de una cualquiera de las bifurcaciones de los caminos del jardín, que entrelazándose conducen más lento o menos rápido a la zona de los establos y a los cercanos pastizales. Causas, efectos, misivas que han llegado procedentes de Virginia interesándose en la materia pecuaria, en todo lo relativo a la salud, el carácter y el comportamiento de la cría bóvida, la influencia de la alimentación en la suavidad de su pelaje y alguna otra cuestión de orden menor como la posible rentabilidad de la explotación, por procedimientos exclusivamente ecológicos, eso si, de un híbrido de la variante charolesa de tales criaturas con el cangrejo violín, si del que se arrancan las exquisitas bocas de la Isla. Aquí le dejo un resumen o extracto de esas prosas encontradas al sabio virginiano por si pudiesen serle de alguna ayuda.



"Cuando, acompañados por el poeta Jules Supervielle, entramos en la casa del pintor Marc Chagall, vimos que era una vaca quien nos había abierto la puerta. Ya dentro, vacas por todas partes: sobre los armarios, sobre las mesas, sobre las sillas, sobre los libros...

-Pero su estudio , Chagall, es más bien un establo.

Y pienso que él se cree más pastor que pintor. Pero no, hay que desengañarle. Hay que decírselo muy claro: él es tambien una vaca. Una de esas vacas que el bueno y grande Fernando Villalón hubiera adquirido a cambio de una isla, un olivar o un pico de montaña: con los ojos verdes, luminosos, capaz de dar a luz toda una raza de toros andaluces con pupilas de estrella

-Hay que amar a las vacas-nos dice Chagall alargando el hocico, sin duda porque su madre abrevaba en el Don, y su abuela, por parte de la misma, había sido una hermosa cornúpeta, robada por los rusos a unos mercaderes kirguises-. Hay que quererlas mucho. Para mí, el universo entero está poblado de ellas.

Efectivamente, en aquel mismo instante una preciosa vaca de ojos verdes se bajaba de un Ford y llagaba a nosotros atravesando el jardín. "Muuu", dije yo, dándole la mano. Ella mugió también. Y todos los demás hicieron lo mismo con tristeza.

-Vacas, vacas, nada más que vacas.-Sí, es verdad.

-Vacas.

-Adiós.

Ya por los bulevares, solo, mientras caminaba extrañado de que siendo una vaca me dejasen andar por las aceras, iba pensando que me había olvidado decirle a Superville que las vacas de Chagall, llenas de humanidad y sabiduría, por saber del cielo, de la luna y las estrellas, porque han descendido por las vertientes luminosas u oscuras, verdes o secas de nuestra alma, porque no ignoran lo que tiembla en el Norte, en el Sur, en el Este y en el Oeste (sobre todo en cierto Oeste cinematográfico), porque nos hablan en el sueño con una tristeza cabeceante de barca abandonada, y serian capaces de dejarse decapitar ante el crepúsculo, merecen todos nuestros respetos".



RAM





Creo muy necesario hacer hoy una nota aclaratoria destinada a evitar las confusiones a las que tan proclive es el bueno de Mahandry, sé de su veneración a las vacas, por su origen y tradición él no sólo ama a las vacas sino que las venera, para él las vacas son sagradas, y por lo mismo me veo en la obligación de dejarle claro que RAM no es una de esas por él detestadas empresas dedicadas a la innoble explotación de los productos de origen vacuno.

18 de mayo de 2008

ZARPAZOS Y MAULLIDOS


Un comentario cinematográfico-gatopardesco a una de mis últimas entradas, mi respuesta al mismo con referencias lampedusianas, tratar insistentemente el tema de las imposibles coincidencias y de pronto y de nuevo esa extraña inquietud en la forma aparente de la casualidad.

La tarde, los cafés, revistas literarias que recuerdan, reviven usando como escusa una redonda cifra, un nuevo aniversario. Lampedusa falleció en su cama la madrugada del 23 de julio de 1957, siempre había cortejado a la muerte, al igual y de la misma forma que su antepasado don Fabrizio de Salina. Murió tras escribir, en sus últimos tres años de vida, el libro que su trágico destino le impidió ver publicado y gozar del fenómeno editorial en el que se transformó a partir de su aparición en 1958 (editorial Feltrinelli). Al año siguiente la novela ganaría el premio de narrativa más importante de Italia, el Strega. En 1960 se habían publicado ya 52 ediciones y en el 63 Luchino Visconti potenciaría el fenómeno filmando la extraordinaria versión cinematográfica en la que el príncipe de Salina es encarnado, inolvidable y magistralmente, por Burt Lancaster.

La vida de Lampedusa fue un largo esfuerzo por comprender el mundo y su extraño sitio en él, había viajado por toda Europa, leía sin cesar literatura europea, sobre todo las grandes novelas inglesas y francesas. De los libros de Jane Austen decía: "No ocurre nada, gracias a Dios". En esta aparentemente inocua fracecita se explica en parte todo lo que en él es un anhelo y a mi me recuerda actitudes y poses ante lo que se pierde, lo que desaparece, lo que vemos hundirse lentamente, pero sin olvidar que los rasgos con los que magistralmente Lampedusa define al personaje, con las lineas que nos lo dibuja y se dibuja a si mismo, son los de un hombre que no sabe engañarse. Ahí es donde creo que está todo.


Se vogliamo che tutto rimanga come è, bisogna que tutto cambi.

Mi sono spiegato?


*¿ Siempre comparamos el archiconocido aforismo lampedusiano con frases de Stendhal, al que sabemos que admiraba y sobre él que versa el resto de su escasísima obra, pero no recuerda también inquietantemente al Orwell de Animal Farm y su no menos conocida máxima: todos los animales somos iguales pero unos animales somos más iguales que otros?

16 de febrero de 2008

EXTRACTO DEL INFORME

"La pobreza de ayer era menos pobre que la que ahora nos depara la industria."

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"Profesaba, por supuesto, la fe católica, lo cual no significa que creyera en un Dios que es Uno y Tres, ni siquiera en la inmortalidad de las almas. Las palabras protestante, judío, masón, hereje y ateo eran sinónimas y no querían decir nada."

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"Dormir, según se sabe, es el más secreto de nuestros actos. Le dedicamos una tercera parte de nuestra vida y no lo comprendemos. Para algunos no es otra cosa que un eclipse de la vigilia; para otros, un estado más complejo, que abarca a un tiempo el ayer, el ahora y el mañana; para otros una no interrumpida serie de sueños."


* Entresacado junto con muchas otras benéficas enseñanzas de "El informe de Brodie", creo que conocen mi tendencia a mirar a través de los ojos del ciego.

DESPERDICIOS

Este fin de semana he leído una de las últimas y mas sorprendentes muestras de la efectividad del marketing editorial para colocar basura encuadernada entre los codiciados diez primeros puestos de las listas de ventas. El desperdicio de papel, que siempre podrá ser reciclado (para su mejor aprovechamiento) en rollos que cuelguen de dispensadores atornillados a alicatadas paredes, lo ha cometido aquí en España la editorial Salamandra, con la publicación de la novelita del irlandés John Boyne, "El niño con el pijama de rayas", el ejemplar por mi leído es de la 11ª edición, de octubre de 2007, la primera fue en febrero, supongo que para la campaña navideña sacarían alguna más.
El autor dublinés, formado en el Triniti College y en la Universidad East Anglia, en Norwich, se mantuvo en el puesto nº 1 de la lista de los más vendidos en Irlanda durante 35 semanas y ya ha sido traducido a 22 idiomas.
Pero la parte criminal del asunto es que el producto se pretenda comercializar dentro de ese genero que llaman (y de nuevo la publicidad y el marKeting) literatura infantil, ya Borges nos advirtió en alguna ocasión que tuvo la suerte de disfrutar de una niñez lectora en la que aún no había aparecido esa malintencionada nomenclatura.


* En Gelves, sevillano y muy torero pueblo, nació el 27 de febrero de 1816 Manuel Domínguez Campos, que durante una corrida celebrada en El Puerto de Santa María el 1 de junio de 1857 fue corneado por un toro y como consecuencia de l pitonazo se le desprendió un ojo que ante el espanto de su cuadrilla y del publico se arrancó y arrojó a la arena exclamando: "desperdicios". La leyenda taurina coloca esta anécdota como el origen del mítico apodo del diestro, aunque taurinos cabales y estudiosos serios de la historia del arte de Cúchares sitúan la razón del sobrenombre en una frase de Pedro Romero que viéndolo torear de niño proclamó: "Ese chaval no tiene desperdicio". En cualquier caso, y sea como fuere, son de mucho más provecho las anécdotas de los goyescos toreros que el librito de marras del irlandés.

28 de enero de 2008

OTRA CALLE MÁS ALLÁ

Al Margen de los Días es la bitácora de Enrique Baltanás, magistral y divertida, el pasado sábado y bajo una ilustración de Giorgio de Chirico nos ofrecía unas muy interesantes reflexiones sobre la clásica formula "sic et non", la reproducción del cuadro "El filósofo y el poeta" del metafísico pintor me condujo a enmascarar mi comentario bajo el seudónimo de Nivasio Dolcemare, al recordame una de las obras del hermano del pintor, el escritor Alberto Savinio.
Pero fue una anterior entrada de Baltanás la que me provocó cierta inquietud, me ocurre siempre con las aparentes casualidades, el post estaba dedicado a la juventud de Enrique Gómez Carrillo y sacaba a la luz la reseña de la semblanza que de él hizo Luis Alberto Sánchez en la serie Escritores representativos de América, en ella se nos muestra al joven Gómez Carrillo como un adolescente bello y avisado que trataba de desnudar a las mujeres acaso para poner en uso las prendas que vendía en su establecimiento (trabajó en una tienda de lencería), y su temprana inclinación al alcohol, bebía ya como una persona mayor.
Pero las inquietantes coincidencias no habían hecho más que comenzar, estoy disfrutando estos días de la lectura del Libro de Réquiems de Mauricio Wiesenthal, deliciosa colección de cálidos retratos de difuntos, cuando aparece de nuevo Gómez Carrillo a raiz de haber sido amante de Consuelo Suncín la que fue mujer y viuda de Antonie de Saint-Exupéry.
Wiesenthal nos vuelve a incidir en el alcoholismo de Gómez Carrillo del que nos dice que escribía a golpe de coñac:-"No creo en la literatura seca", palabras del propio E.G.C.
Consuelo Suncín siendo todavía una joven estudiante en París se enamora de Gómez Carrillo, aquel escritor guatemalteco que había conocido a Moréas, a Gabriele d´Annunzio, a Maeterlilinck, a Oscar Wilde y a Verlaine. El padre de Gómez Carrillo era de Cádiz, probablemente uno de esos montañeses que emigraron y crearon tiendas de comestibles, su madre se llamaba en realidad Tilbe. Tenía una cabeza prousiana, con una mirada despectiva de amargo donjuán y unos bigotes para beber champán con fresas, aunque bebía sobre todo coñac. Al final de su vida llevaba ya los bigotes un poco deshilachados, y cuentan que González Ruano explicaba que cuando se lo hacían notar contestaba algo que suscribiría yo mismo (de nuevo los inquietantes paralelismos): -"Debe ser de chupar las almejas que me he comido".
Y todo este circunloquio no viene más a cuento que uno de estos días tendré que encaminarme hacia el barrio de la Albarizuela y una vez allí quizás pise de nuevo la calle Gómez Carrillo, sus evocadores recuerdos de un garito y supermercado de sustancias prohibidas llamado "Salam",
y noches de vuelta a la casa de un virginiano que por allá moraba, el otro día las calles Evora y Algarve me enredaron en fandangos y fados y hoy el escritor guatemalteco me mueve por las calles de San Pedro.



*- Me parece acertado indicar que tanto el libro de Alberto Savinio "la infancia de Nivasio Docemare" como el de Mauricio Wiesenthal "Libro de Réquiems" me han sido gentilmente cedidos para su lectura por mi hermana Carmen, dato que quizás pueda ser de futura utilidad al Sr. Baltanás, muy aficionado a las estadísticas, por aquello de no identificar lectores con compradores de libros.

*- La jerezana calle a la que me refiero debe su nomenclatura al caballero Garci Gómez Carrillo a quien le fue entregado el Alcázar de la plaza por el noble castellano Nuño de Lara a quien se la encomendó Alfonso X.

*- Antonie de Saint-Exupéry ya apareció sobrevolando estos jardines, procedente de Oviedo y con destino a Estoril (de nuevo las desasosegantes coincidencias, fandangos, fados, Portugal, la calle Arcos, Lancería, Virginia...), con principito incluido.

31 de diciembre de 2007

DECÁLOGO ZUMBÓN

El reciente cambio de años me sobrevino enredado entre dos lecturas, una semblanza de la persona y la personalidad de Pla, con escasa referencia a su obra y cierto desmedido afán por enumerarnos sus pequeñas correrías ampurdanesas y sus largos viajes europeos, y de otra parte una colección de cuentos de Tito M., y es precisamente de uno de esos cuentos de los que pretendo transcribirles diez sabios consejos. Creo que yo desde hace bastantes años (sólo poco después de encontrarme con la obra del autor al que se refieren las prevenciones) las vengo siguiendo casi de forma estricta, estos son:

1º - Pasar a su lado sin darse cuenta (maléfica).

2º - Pasar a su lado, regresarse y seguirlo durante un buen trecho para ver qué hace (benéfica).

3º - Pasar a su lado,regresarse y seguirlo para siempre (maléfica).

4º - Descubrir que uno es tonto y que hasta ese momento no se le había ocurrido una idea que más o menos valiera la pena (benéfica).

5º - Descubrir que uno es inteligente puesto que le gusta Borges (benéfica).

6º - Deslumbrarse con la fábula de Aquiles y la Tortuga y creer que por ahí va la cosa (maléfica).

7º - Descubrir el infinito y la eternidad (benéfica).

8º - Preocuparse por el infinito y la eternidad (benéfica).

9º - Creer en el infinito y la eternidad (maléfica).

10º - Dejar de escribir (benéfica).

Y a estas recomendaciones, advertencias o mandamientos les voy a añadir yo dos de mi cosecha, por lo tradicional de que las resumidas enseñanzas de este tipo se resuman aún más, admirar a Borges en todo su valor y analizarlo y critircartlo con el máximo rigor, como a todas las cosas.
* Dictado por el zumbido de una mosca y descrito y escrito de forma invisible a través de su vuelo con reiteración, en un estado intermedio entre mi sueño y vigilia: NO HAY LECTURAS BENÉFICAS O MALÉFICAS, no hay lecturas benéficas o maléficas, no hay lecturas benéficas o maléficas, no hay lecturas benéficas o maléficas, no hay lecturas...ni lectores, ni Borges, ni rinocerontes...!!!Zzzznnnn!!!

29 de agosto de 2007

OTRO CADAVER EXQUISITO

"Aparte de enfermedades, Camilo había terminado hace mucho su biografía. Cuando la biografía dura más que la vida es cuando empieza uno a aburrirse y a comprender que su verdadero espacio es la muerte." Estas palabras dedicadas por Francisco Umbral a Cela podrían habérsele aplicado a él mismo en los últimos años, tras saborear la parte que de justo triunfo, social y literario, le supuso la entrega del del premio Cervantes. Su obra estaba escrita y la enfermedad había disipado lo gamberro y seductor de su carácter. Nos ha dejado su prosa valiente y recargada, la maestría de sus brillantes artículos de prensa, entroncados con lo mejor de la tradición periodística española de Camba, Gonzalez Ruano, Pla e incluso Pemán y Manuel Alcántara, este último aún vivo. La prosa periodística española pierde a uno de los grandes, nos quedará en el recuerdo la fuerza de sus columnas, su fina y ácida critica, tan pura y tan vehemente, su sobrio y rico barroquismo. Se apoyó en las anécdotas y en las imposturas y ahora algunos medios pretenden reducirlo a eso, pero trascendió a sus gafas de concha y a su blanca melena a juego con la inseparable bufanda, su voz ronca y su carácter endiablado. Aunque he de decir que me pareció muy extraña la forma de homenajearlo de Televisión Española con la emisión de una entrevista carente de interés en la que aparecía un Umbral desecho física e intelectualmente a causa de la enfermedad, que lejos de la delicadeza de los versos de Salinas de los que tomó el titulo para su mejor obra: "Esta corporeidad mortal y rosa, donde el amor inventa su infinito."

22 de junio de 2007

RECORDANDO A FUNES

Hacía más de treinta años (desde 1935) que Jorge Luis Borges no podía mirarse al espejo. El 14 de junio de 1986 se miró en el espejo de la muerte y lo atravesó, para seguir mirándose desde el otro lado. Esos 31 años que sobrevivió a la ceguera le desarrollaron la mirada interior, le permitieron ver cosas que los hombres que pueden ver generalmente no ven. Pero la ceguera induce a la soledad, que él trató de romper mediante una conversación al parecer interminable. En el fondo hablaba soñando.
Sus funerales fueron relativa y premeditadamente solitarios. Amó a su modo la vida, las mesas redondas, las discusiones en televisión, los actos públicos. Se declaró cortésmente ateo, pero las honras fúnebres se celebraron en la catedral de Saint Pierre, según el rito ecuménico. Ahora reposa en el cementerio de Plainpalais, después de haber sido velado en la Chapelle du Rois. Permaneció durante Horas solo en la capilla de notables. En sus exequias había tan poca gente como para pensar, si nos atenemos al número, que se sepultaba a un desconocido. La vida en Ginebra transcurría normalmente. No sucedía nada extraordinario. Se enterraba a un extranjero, en medio del silencio, aunque toda la prensa mundial se había hecho eco de su fallecimiento.
Con palabras como estas nos refiere Volodia Teitelboim el final de la vida de Borges en so obra "Los dos Borges, la vida , los sueños y los enigmas de Jorge Luis Borges". Hace pocos días se han cumplido 21 años de su muerte y su influencia en la literatura posterior es mayor por momentos, como anécdota puedo referir que en el último número de la revista Mercurio, panorama de libros, de la Fundación José Manuel Lara contabilicé más de 20 referencias a su persona o su obra. En el año 86 tras su muerte escribí una carta al periódico local que terminé con una frase que ahora me parece de lo mas pretencioso " al que supo conjugar el hieratismo de lo herético con la ductilidad de lo dogmático" y no la recordaba de memoria, la he tenido que buscar para recordarla, después de todo yo no soy Funes y 21 años no son la Historia de la Eternidad.

21 de junio de 2007

JOSEP PLA

Pla nunca es excesivo, nunca es colosalista, se ha dicho que tiene una medida humana del mundo. Y siente muy vivamente, muy agridulcemente, la fugacidad de las cosas. Por ello se consuela en los pequeños placeres que ayudan a olvidar -aunque no del todo- la irrisoriedad del hombre puesto sobre la tierra. Los sabores, los tactos, los colores, los olores y los ruidos están escritos por Pla con una prodigiosa y sensual exactitud y matización. Pla es un extraordinario evocador de ambientes, un paisajista magistral y, cuando habla de la gente, un penetrante retratista. Su lenguaje es una constante creación y no siendo un estilista posee ese don que es un estilo.
En una obra poco conocida nos cuenta que el padre de Dalí, el notario Dalí, en sus últimos años de ejercicio, quedó tan harto, tan fastidiado y destruido por la última guerra civil, que se convirtió, después de haber sido ateo, cientificista, progresista y republicano federal, en un católico, apostólico y romano de la mayor calidad. Divina progresión esa. Por cierto dos personajes que hoy serian políticamente incorrectisimos.

* El libro de Pla al que me refiero es "Obres de Museu".

19 de junio de 2007

BORGES Y PEMÁN

Bajo el seudónimo H. Bustos Domecq se ocultaron Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy para poner su maestría literaria al servicio de la novela de intriga, el resultado fue "Seis problemas para don Isidro Parodi", obra ingeniosa y analítica que une a su suspense y a sus aspectos novelescos toda una reflexión sobre el género policial.
En los casos que soluciona don Isidro Parodi, un detective sedentario que vive en la celda 273 de la Penitenciaría de Palermo, el barrio de bonaerense no la ciudad italiana, los hechos, enigmáticos, incongruentes o divertidos, reciben una explicación final en la que se ajustan perfectamente sus reflexiones indagatorias.
Lo primero que me llamó la atención fue es seudónimo elegido por Borges y Bioy, Honorio Bustos Domecq, como natural de estas tierras de la campiña jerezana siempre había relacionado el apellido Domecq con bodegas, vinos, caballos y toros y no con las intrigas policiales de la Argentina de los años cuarenta del pasado siglo.
En uno de los capítulos "Las previsiones de Sagiacomo" uno de los personajes, Ricardito, escritor aficionado, hijo de un inmigrante italiano al que sonrió la fortuna, prepara una novela de la que el verdadero autor es el administrador de los bienes de su padre.
Pero la parte mas divertida y que curiosamente me sorprendió es cuando Ricardo publica con su nombre la novela escrita por el empleado de su casa y sufragada por su acaudalado padre que lleva por titulo "La espada al medio día", una vez el libro en circulación el financiador de la empresa hace que se descubra que la novela no es mas que un plagio de "La Santa Virreina" de don José María Pemán.
Las cosas que veían el ciego y su amigote, pequeñas mezquindades si tenemos en cuenta algunos rumores que circularon durante una época sobre el origen oscuro, grisáceo o tirando a negro de partes de la producción del autor gaditano. Es irónico que se corten flores en jardines ajenos. ¿Barroquismos?, o tal vez fruslerías escritas por el ocio y publicadas por la vanidad.

*= "La Santa Virreina" la publicó Pemán en 1939 y el cuentecito de marras de Borges y Bioy fue escrito en Pujato el 4 de agosto del 42.

EL OLOR DEL INSTITUTO

Parece que la tendencia de los españoles a temer y a la vez divertirse con lo relativo a la Guardia Civil debió de originarse simultaneamente a la fundación del benemérito cuerpo, pues ya Galdós pone en boca de uno de sus personajes lo siguiente: - " Una noche, en un cortijo, orilla de Jándula y cerca de Andújar, dormíamos sin vigilantes por la escasez de gente. El cortijero me dijo que de nada servían escuchas ni centinelas, porque los perros nos advertirían cualquier novedad. En efecto, él interpretaba los ladridos con una exactitud maravillosa. Oyendo a los perros me decía <<"Le ladran a una lechuza">>, <<"Está saliendo la luna">>,<<"Pasa lobo">> etcétera. De repente se oyó un ladrido lejano, y el hombre se puso en pie, gritando con susto <<"La guardia civil">>...Salimos, y a los pocos minutos vimos llegar a un paisano enteramente solo y sin armas a la vista, pidió un vaso de agua, y entre sorbo y sorbo nos manifestó que había servido en la guardia civil seis años. Llevaba la licencia en el bolsillo. Sin duda conservaba el olor del instituto puesto que los perros avisaron su paso."

* De "La Primera República" de la serie final de los "Episodios Nacionales" de Benito Pérez Galdós, publicados hace ahora un siglo.