24 de enero de 2009

LA CLARIDAD



Al bajar de tu azotea me he sentio deslumbrao,


sólo, a oscuras en un cuarto, tú luz a mí me ha cegao,


ahora lo veo to más claro, siendo to más complicao.

23 de enero de 2009

21 de enero de 2009

DIOS Y LOS AUTOBUSES


Recuerdo haber visto hace mucho tiempo una película de los años treinta sobre el paraíso de los negros, no puedo recordar su título, en la que los protagonistas, todos de color, una vez fallecidos tomaban un autobús que los conducía a un cielo particular en el que les franqueaba la entrada un muy moreno san Pedro y eran llevados por bellos ángeles mulatos ante la presencia del padre eterno, un venerable anciano de negror más desvaído, eso si con barbas y melenas de un intensísimo color blanco. Bien, no sé como habiendo la que hay liada en nuestra pequeña ciudad con el transporte público nos hacen mucha gracia los juegecitos que han traído importados consistentes en decorar los autobuses urbanos con unas grandes pegatinas que nos informan de la probabilidad o no de la existencia divina. Los gestores de las agencias de publicidad deben de estar encantados con los beneficios que les reportarán tan infantiles campañas.

Y todo esto viene a cuento por el artículo de hoy del maestro Bejarano sobre la visibilidad de los ateos y un comentario que en él ha dejado el bueno de Mahandry. Yo, que como sabéis no he estado nunca en contra de los prejuicios religiosos y no tengo duda alguna sobre la existencia de Dios, no hay más que coger un diccionario para encontrarlo, os pongo un enlace para que seáis vosotros los que juzguéis.



20 de enero de 2009

YA



- ¿Qué puede pasarle a un hombre cuando tiene todo el poder en sus manos?




- O se envanece o se desvanece.








* Pero puede también que lo que ocurra cuando compruebe por si mismo que no sólo no tiene el poder, sino que no es más que un instrumento del mismo, cuando se despierte del sueño, se desilusione y defraude a los encantados.

16 de enero de 2009

OTRO TRÍO


De nuevo la apatía, la abulia, la desgana, el ánimo cercano a la desesperanza y la desilusión, nada extraño, pero a pesar de todo no dejo de mirar, con cierta indiferencia, las reseñas escogidas de la turbamulta de nuevas publicaciones. Leyendo una de ellas, en la que Fernado Iwasaki nos recomienda el libro de Amalia Vilches "Fernando Quiñones. Las crónicas del hombre", me ha llamado la atención este curioso trío que compone: "Hay escritores tocados de una gracia especial y escritores simplemente tocados. Fernado Quiñones pertenecía a ambas estirpes y por eso fue un autor genial, imprescindible y perturbador. Si Borges hubiera sido andaluz habría sido Fernado Quiñones. Si el Beni de Cádiz hubiera sido escritor habría sido Fernado Quiñones. Aunque si Borges hubiera sido cantaor flamenco también habría sido Fernado Quiñones, a pesar de su parecido con el Beni de Cádiz."

Simpático el peruano en sus comparaciones, parece haber pasado la noche en compañía de Hortensia Romero. Un día, si tengo ganas, os hablaré del chiclanero (una noche de mediados de los 80 en el jardín de una bodega en la calle Santo Domingo, una interminable sobremesa en otro jardín, como no, el de Canalejas en Puerto Real...), a él y al Beni tuve la suerte y el placer de conocerlos, por desgracia el ciego, a quien quiero bien conocer, nunca me vio.



* Con el juego de los tríos quería encontrar una imagen que juntase a Borges, el Beni y Qiñones, pero ha aparecido esta con el Morao, Gabo y Fernado, otro trio.

1 de enero de 2009

TRIO


En las postrimerías del pasado año una de las cadenas de televisión emitió por enésima vez una de las entregas del Padrino de Coppola, en ella se recrea la fiesta ofrecida por el gobierno de Fulgencio Batista la noche de san Silvestre del año 1958 con Fidel y los suyos ya a las puertas de la Habana.


Cincuenta años después el del centro de esta foto anunciaba en un discurso que tal vez dentro de medio siglo estén fijadas las bases para que pueda comenzar a dar sus frutos la revolución, con estos plazos mucho me temo que de aquel grito "Patria o Muerte" quede sólo la segunda, eso si trufado el verde caqui del Comandante por el chandal Adidas y sin cigarro en la mano.


Para matar a Fidel no hicieron falta cañones y una vez que entierren su cadáver el de el centro de la foto nos anunciará que es necesaria su salida de la isla, igual que aquella noche en la película.