14 de enero de 2010

HISTORIA Y RAZON (Y CATASTROFES Y SINRAZON)


" De la historia forman parte tanto el heroísmo como los crímenes. La filosofía de la historia valoro el papel del mal como elemento constitutivo en la formulación de la realidad social humana, pero veía este papel también predeterminado por la constitución metafisica global del mundo: el mal es parte del bien; su función positiva proviene de que prepara o provoca el bien; dado que el triunfo final del bien esta garantizado por necesidad metafisica, hasta el mal desempeña un papel positivo. Pero si la constitución metafisica del mundo -que garantiza el triunfo del bien, da sentido a la historia y ordena su razón- no es una estructura inmanente de la realidad, sino una de las imagenes históricas del mundo, si la historia no esta predeterminada y el hombre no puede adivinarla a partir de fenómenos cosmicos, si el triunfo del bien en la historia no esta garantizado de modo absoluto y para siempre, si la razón a través de la que Hegel observaba la historia para que fuese razonable no era la razon imparcial y suprahistorica de un observador objetivo, sino la razón dialecticamente formulada de la concepción cristianoteologica del mundo, ¿significa esto que la historia es absurda y no tiene sentido, que la historia y la razón se excluyen? De la critica de la filosofia de la historia se deriva, en primer lugar, que una razón construida providencialmente no hace posible una comprension racional de la historia. La razón providencial establece anticipadamente que la historia es razonable, y a partir de esa presuposición metafisica injustificada construye la idea de la astucia de la historia, de la mano invisible o de la orientación natural, gracias a las cuales, es decir, mediante una mística metamorfosis dialéctica, surge un resultado razonable a partir de la caótica y particular actuación de los hombres. La historia solo es razonable porque ha sido establecida y predeterminada de antemano como razonable. En relación con esta razón, todo lo no-razonable, el mal y la negatividad, las victimas y los sufrimientos, se convierten en una magnitud despreciable o en un rasgo secundario derivado. La razón en la historia no es la razón providencial de la armonía preestablecida y del triunfo metafisicamente predeterminado del bien, sino la razón conflictiva de la dialéctica histórica, en la que por la racionalidad de la historia hay que luchar, en la que cada fase histórica de la razón se realiza en conflicto con la sinrazón histórica. En la historia la razón se convierte en razón al tiempo que se realiza. En la historia no existe una razón ya hecha, suprahistorica, que se ponga de manifiesto a través de los acontecimientos históricos. La razón histórica llega a su racionalidad al realizarse."


Karel Kosic

Historia y libertad

La dialéctica de lo concreto

13 de enero de 2010

DESCOMUNAL








El pasado domingo cerro sus puertas la sevillana exposicion de un conjunto de obras escogidas (demasiadas para mi criterio si tenemos en cuenta las reducidas dimensiones de las salas del Museo de Bellas Artes donde decidieron colgarlas o amontonarlas sin argumento expositivo alguno) entre las inmumerables maravillas que atesoran las colecciones de la Casa de Alba. Sevilla cuenta con numerosos y excelentes espacios, perfectamente acondicionados, en los que estas obras hubiesen podido ser disfrutadas con mayor deleite, mejor iluminacion (algo fundamental en toda exposicion) y algun concepto o argumento expositivo, el que fuese menos el de almoneda que es lo que parecian los bajos del museo.


Aunque siempre hay similitudes que pueden hacernos pensar como la del parecido de las actitudes de la XVIII Duquesa de Alba (tan amante de rastrillos y mercadillos) con el arrumbe de cuadros de genios de la pintura universal como si en bodega de barco mercante nos encontraramos, pero seguro que ella ha disfrutado al ver asi estas obras fuera de sus casas. Asi nos lo hace ver la propia Duquesa en la carta que abre el catalogo de la exposicion (excelente y cuidada publicacion, por cierto) al decirnos: "Cuando mis amigos de la Consejeria de Cultura me plantearon la posibilidad de organizar una exposicion de las colecciones de la Casa de Alba en Sevilla senti una gran sorpresa y tambien una enorme ilusion, ya que era una gran oportunidad de poder mostrar a los sevillanos y a todos los interesados en el arte algunas de las pinturas y esculturas mas representativas de las colecciones que , a lo largo del tiempo, mis antepasados y yo misma hemos ido adquiriendo y cuidando con especial cariño; y todo ello ademas en un marco excelente como es el Museo de Bellas Artes de Sevilla."


9 de diciembre de 2009

26 de noviembre de 2009

SHERRY BOTTLE FACTORY CHIMNEYS



Desde muy pequeño, al subir a la azotea de la casa paterna, fijaba mi mirada en ellas. De las tres escapaba un humo blanquecino que me enseñó a distinguir la dirección en que soplaba el viento y claro, a la vez, mi propia ubicación en el espacio. Esta madrugada han apagado el último de sus hornos que aún estaba en activo. Los vientos siguen soplando pero hemos perdido unas altas, orgullosas y claras veletas.

14 de noviembre de 2009

ALECCIONADORA EMPATÍA


"Ahora sé que la mera presencia de un libro en una biblioteca, en una habitación o en una maleta no es algo inocuo o inocente. El propietario de un libro, sea quien sea, es víctima y beneficiario de su influjo... ¡aunque no lo lea! (quizá sobre todo cuando no lo lee). El libro, su estilo e historia, sus palabras y su mensaje irradia una misteriosa corriente que afecta a todos los que de un modo u otro, están en contacto con él."



Pasado el mediodía entraba por Medina, esa calle que abraza a mi teatro, y a una de sus puertas los camiones cargados con baúles y paneles y muebles de la escenografía, tras de ellos despistado mirando a ese paisaje un veterano actor de acentos argentinos, claros como la plata y dulces como el vos que usan los esas tierras (era y es, y esta tarde-noche pisando las tablas será más, aunque él y otro Sacristán pretendan hacernos ver que son menos, Héctor Alterio), alguna reciente lectura me impulsó a acercarme respetuoso pero como siempre impertinente y plantearle una pregunta: ¿Hay que conocer muy bien la identidad de un personaje para poder interpretarlo? No, fue su rápida respuesta, lo único que el actor debe tener presente es el papel que se escribió para el personaje. Creo que mi silencio debió parecerle síntoma de perplejidad y añadió: mira ahora a nuestro lado, seguro que ninguno conoce totalmente la compleja identidad de los personajes que andan representando y, sin embargo, casi rozan la perfección interpretativa.



* Cerrar un libro de d´Ors y mirar si son pares o nones mis entradas sólo para saber cual de los pasillos del teatro habré de recorrer hacia mi butaca.