4 de marzo de 2010

VERDUGOS Y VERDUGONES




Después, de la condena firme, se entrevistó con el verdugo. Éste era un hombre simpático, de familia acomodada, y rico. Había abrazado esa carrera movido por una convicción irresistible. Y se ufanaba de ser verdugo amateur, a pesar de las muchas y excelentes proposiciones que recibía a diario, dado su prestigio.

Había ganado varios campeonatos y torneos internacionales de verdugos y conservaba en una vitrina el el salón principal de su casa todos los trofeos y placas recibidos a lo largo de su limpia y dilatada carrera (había superado la mitad de la centena de años en el ejercicio de su preclaro deber y seguía en activo, ahora asistido por su hermano Raul, mucho más torpe en ciencia y apariencia).

Tenía su prestigio cimentado en la manera de tratar a sus clientes, ya que los asistía con verdadero cuidado y mimo.

En su casa podían verse infinidad de retratos dedicados de sus víctimas en el momento final. Y en todos sus rostros se observaban las muestras de regocijo que les producía un chiste o un gesto del artista.

Éste a veces, para amenizar el acto, se disfrazaba de enrredanta o de señor de uniforme de comandante, y ya mucho después de chandal, Adidas eso si, con unas enormes barbas y un habano, y entonces era para morirse de la risa.

Los condenados ricos o snobs, lo hacían venir desde donde estuviese para asistirles. Como era hombre de afable trato y muy buenas costumbres intimaba pronto con los que iban a ser sus víctimas y aprovechaban sus horas de asueto en largas y agradables conversaciones, el verdugo contaba recuerdos de su profesión, jocosísimos, era muy ocurrente, y sus historias hacían la felicidad de los reos en esos momentos previos a la ejecución.

Comentaba el verdugo que en él no hay odio ni desprecio por el reo, no le juzga (eso ya lo hizo otro), y le trata con la mayor dignidad de que es capaz.



25 de febrero de 2010

ENCADENADOS





El cuento (los buenos cuentos, entiendo yo) tiene difíciles reglas y es complicado género pues esas normas, esos códigos, esos métodos o patrones, no deben notarse o deben de quedar hábilmente escondidos. Conjuntos de detalles que bien colocados sobre invisibles estructuras nos dibujen, o apunten, paisajes y escenarios y nos retraten o atisben a trazos personajes.

Bonilla sale indemne de los nueve relatos que entrelaza en "Tanta gente sola". Todas las caras reflejando a una sola y misma cara ese tema tantas veces tratado pero del que escapa más que airoso en "Fregoli". El primero de los cuentos y el de la azotea creo que solo le son útiles para montar la ingeniería del conjunto, muy irregular desde mi punto de vista.

18 de febrero de 2010

UN CUENTO DE BIOY



MARGARITA

o EL PODER DE LA FARMACOPEA



Tus triunfos, pobres triunfos pasajeros.

(Mano a mano, tango)



No recuerdo por qué mi hijo me reprochó en cierta ocasión:

-A vos todo te sale bien.

El muchacho vivía en casa, con su mujer y cuatro niños, el mayor de once años, la menor, Margarita, de dos. Porque las palabras aquellas traslucían resentimiento, quedé preocupado. De vez en cuando conversaba del asunto con mi nuera. Le decía:

-No me negarás que en todo triunfo hay algo repelente.

-El triunfo es el resultado natural de un trabajo bien hecho -contestaba.

-Siempre lleva mezclada alguna vanidad, alguna vulgaridad.

-No el triunfo -me interrumpía- sino el deseo de triunfar. Condenar el triunfo me parece un exceso de romanticismo conveniente sin duda para los chambones.

A pesar de su inteligencia, mi nuera no lograba convencerme. En busca de culpas examiné retrospectivamente mi vida, que ha transcurrido entre libros de química y un laboratorio de productos farmacéuticos. Mis triunfos, si los hubo, son quizá auténticos, pero no espectaculares. En lo que podría llamarse mi carrera de honores, he llegado a jefe de laboratorio. Tengo casa propia y un buen pasar. Es verdad que algunas fórmulas mías originaron bálsamos, pomadas y tinturas que exhiben los anaqueles de todas las farmacias de nuestro vasto país y que según afirman por ahí alivian a no pocos enfermos. Yo me he permitido dudar, porque la relación entre el específico y la enfermedad me parece bastante misteriosa. Sin embargo, cuando entreví la fórmula de mi tónico Hierro Plus, tuve la ansiedad y la certeza del triunfo y empecé a botaratear jactanciosamente, a decir que en farmacopea y en medicina, óiganme bien, como lo atestiguan las páginas de "Caras y Caretas", la gente consumía infinidad de tónicos y reconstituyentes, hasta que un día llegaron las vitaminas y barrieron con ellos, como si fueran embelecos. El resultado está a la vista. Se desacreditaron las vitaminas, lo que era inevitable, y en vano el mundo recurre hoy a la farmacia para mitigar su debilidad y su cansancio.

Cuesta creerlo, pero mi nuera se preocupaba por la inapetencia de su hija menor. En efecto, la pobre Margarita, de pelo dorado y ojos azules, lánguida, pálida, juiciosa, parecía una estampa del siglo XIX, la típica niña que según una tradición o superstición está destinada a reunirse muy temprano con los ángeles.

Mi nunca negada habilidad de cocinero de remedios, acuciada por el ansia de ver restablecida a la nieta, funcionó rápidamente e inventé el tónico ya mencionado. Su eficacia es prodigiosa. Cuatro cucharadas diarias bastaron para transformar, en pocas semanas, a Margarita, que ahora reboza de buen color, ha crecido, se ha ensanchado y manifiesta una voracidad satisfactoria, casi diría inquietante. Con determinación y firmeza busca la comida y, si alguien se la niega, arremete con enojo. Hoy por la mañana, a la hora del desayuno, en el comedor de diario, me esperaba un espectáculo que no olvidaré así nomás. En el centro de la mesa estaba sentada la niña, con una medialuna en cada mano. Creí notar en sus mejillas de muñeca rubia una coloración demasiado roja. Estaba embadurnada de dulce y de sangre. Los restos de la familia reposaban unos contra otros con las cabezas juntas, en un rincón del cuarto. Mi hijo, todavía con vida, encontró fuerzas para pronunciar sus últimas palabras.

-Margarita no tiene la culpa.

Las dijo en ese tono de reproche que habitualmente empleaba conmigo.

15 de febrero de 2010

OBRA MENOR



Me gusta, ya lo saben, la forma de escribir de Pablo d´Ors y me sigue sorprendiendo su inagotable fe en la condición humana pero creo que estos paseos por la arena, en los que hay bellísimos pasajes, no alcanzan las elevadas cotas de otras de sus anteriores obras. Hace días recorriendo y viéndome observar las obras de la sala de un museo en mas de una ocasión me vino al recuerdo su magistral "El estupor y la maravilla".
*Hoy me ha parecido atinado el loco Mahandry:

12 de febrero de 2010

EL AMIGUITO ÚTIL (EN EUROPA)



Estaban indudablemente hablando de él y uno de los intervinientes defendía la necesidad de seguir intentando hacerle rectificar o que cuando menos reconociese que podía estar cometiendo graves errores, el otro parece que no compartía del todo esa opinión:


-Felicitaciones por el amiguito.

-¿Por quién lo dice?

-Por quién va a ser.

-Un elemento útil que siente la causa social.

-La siente demasiado. Cree en las ideas y no le importa la gente.

-Un filosofo, entonces.

-Un fanático.

26 de enero de 2010

DON RAMON Y EL PSOE




"Ese partido lleva el fracaso escrito en su rotulo. Fíjate que se llama Partido Socialista Obrero, lo cual es una majadería. Los obreros no pueden tener partido o mejor dicho no puede haber un partido que se llame así por la sencilla razón de que los obreros son los únicos profesionales que no aspiran al mejoramiento de su clase sino a la desaparición. Esta clarisimo. Todo militar aspira a llegar a general, por lo cual seria lógico que existiera un partido de militares que aspirasen a llegar lo mas deprisa posible al generalato. Los funcionarios aspiran a ser jefes de Administración, los diplomáticos a ser embajadores, los políticos a ser ministros, por lo menos. Todos los toreros querrían ser Belmonte y los médicos Marañón. Es decir que todas las clases quieren llegar al mas alto escalafón pero dentro de su clase. En cambio los obreros, como es natural, a lo que aspiran es a dejar de ser obreros y a ser posible a convertirse en patronos. ¿Como van a sentirse a gusto en un partido que lleva como titulo lo que ellos consideran como una desgracia? Por eso los regímenes obreristas que no piensan mas que en el mejoramiento del obrero fracasan. El obrero no quiere que le mejoren, o solo lo quiere como aspiración transitoria; Lo que le interesa es que lo supriman."



Ignoraba Valle-Inclan por esas fechas, los últimos de los años veinte del pasado siglo XX, que andando el tiempo y a base de subvencionar y privilegiar a los amigos en ese mismo partido no quedarían mas que falsos patronos (emprendedores en su absurda jerga, la del susodicho partido), funcionarios sin carrera y jubilados. Eso si todos muy afanados en hacer todo lo posible por suprimir a los obreros (parece que ultimamente han quitado de en medio a cinco millones, y subiendo).

14 de enero de 2010

HISTORIA Y RAZON (Y CATASTROFES Y SINRAZON)


" De la historia forman parte tanto el heroísmo como los crímenes. La filosofía de la historia valoro el papel del mal como elemento constitutivo en la formulación de la realidad social humana, pero veía este papel también predeterminado por la constitución metafisica global del mundo: el mal es parte del bien; su función positiva proviene de que prepara o provoca el bien; dado que el triunfo final del bien esta garantizado por necesidad metafisica, hasta el mal desempeña un papel positivo. Pero si la constitución metafisica del mundo -que garantiza el triunfo del bien, da sentido a la historia y ordena su razón- no es una estructura inmanente de la realidad, sino una de las imagenes históricas del mundo, si la historia no esta predeterminada y el hombre no puede adivinarla a partir de fenómenos cosmicos, si el triunfo del bien en la historia no esta garantizado de modo absoluto y para siempre, si la razón a través de la que Hegel observaba la historia para que fuese razonable no era la razon imparcial y suprahistorica de un observador objetivo, sino la razón dialecticamente formulada de la concepción cristianoteologica del mundo, ¿significa esto que la historia es absurda y no tiene sentido, que la historia y la razón se excluyen? De la critica de la filosofia de la historia se deriva, en primer lugar, que una razón construida providencialmente no hace posible una comprension racional de la historia. La razón providencial establece anticipadamente que la historia es razonable, y a partir de esa presuposición metafisica injustificada construye la idea de la astucia de la historia, de la mano invisible o de la orientación natural, gracias a las cuales, es decir, mediante una mística metamorfosis dialéctica, surge un resultado razonable a partir de la caótica y particular actuación de los hombres. La historia solo es razonable porque ha sido establecida y predeterminada de antemano como razonable. En relación con esta razón, todo lo no-razonable, el mal y la negatividad, las victimas y los sufrimientos, se convierten en una magnitud despreciable o en un rasgo secundario derivado. La razón en la historia no es la razón providencial de la armonía preestablecida y del triunfo metafisicamente predeterminado del bien, sino la razón conflictiva de la dialéctica histórica, en la que por la racionalidad de la historia hay que luchar, en la que cada fase histórica de la razón se realiza en conflicto con la sinrazón histórica. En la historia la razón se convierte en razón al tiempo que se realiza. En la historia no existe una razón ya hecha, suprahistorica, que se ponga de manifiesto a través de los acontecimientos históricos. La razón histórica llega a su racionalidad al realizarse."


Karel Kosic

Historia y libertad

La dialéctica de lo concreto