27 de septiembre de 2007

MIRANDO AL PÚBLICO

Desde siempre me ha ilusionado la aparición en los quioscos de una nueva publicación periódica, sea esta de la tendencia que sea. Las intenciones apriorísticas aspiran a copar huecos del mercado, que los editores consideran desatendidos, y prometen nuevos enfoques y tratamientos de las noticias, para los potenciales lectores que no se ven reflejados en las publicaciones ya existentes. Proponen transparencia y la máxima de las objetividades posibles, sin renunciar a su compromiso, dándole un lugar preeminente al Arte, la Cultura y la Ciencia...
Pero siempre al caer en mis manos y leerlos me defraudan, no por su inclinación política, que los medios que se sienten amenazados por ocupar más o menos el mismo segmento del mercado se encargan de anunciar previamente (principalmente de donde parte la financiación), sino por la absoluta falta de valentía e innovación en los contenidos y últimamente hasta en los diseños.
Pero sé que la próxima vez que de nuevo cuelguen los quiosqueros una nueva cabecera de diario en sus cordeles acudiré a la llamada, curioso que es uno, para verme de nuevo defraudado.

3 comentarios:

Pericoteo dijo...

Pero hay algo en el periódico aparecido ayer, El Público, que me dejó un tanto perplejo, uno de sus redactores, Antonio Orejudo, nos ofrece un autorretrato a modo de presentación, en la sección de Cultura, en el que humildemente manifiesta que no se compromete a ser original ni escandaloso, pero sí a escribir sin autocensura de lo que le venga en gana. Para a continuación decirnos sic "Soy del Real Madrid, pero me gustaría ser del Atleti", información que en alguien que al parecer va dedicarse a la critica literaria no sé que interés pueda tener, pero que sí nos indica hasta que grado llega la libertad y autocensura del tal Orejudo.

* Javier Mariás le parece un excelente articulista. Un indicio

Jaime Garcigonzález dijo...

¡¿ Po no lo zabe ya , íííío ?! ¿qué puedes esperar de un kioskero que además vende artículos fabricados por un Orejudo ?(aparte de ser kioskero desde antes de la publicación del tal Dumbo,perdón ,Orejudo coño,que ha sido sin querer...)

P.S.Tampoco veo qué relación hay entre José Tomás y los kioskeros,y mucho menos con los Orejudos ( a menos que fuesen rabudos también, con lo que bueno...algo es algo.)

Jaime Garcigonzález dijo...

Por cierto y cambiando de tema : por mi fe de bautismo (anglicano-anabaptista)soy un hereje para vosotros, papistas romanos de mierda.Pero que sepáis que soy HUMANO en ambas dificultad y en el puro cachondeo...No necesito comulgar para saber quién es mi prójimo.Y ahora me remito a los hechos.El cabrón de Dios no me ha dado pragmatismo,pero puedo tragarme lo peor del más hijo puta que se me acerque sin que me pase NÁ.¿No se recoje a un perro abandonado ?.La soberbia no sé si es un pecado(soy protestante)pero seguro estoy que es una DESCOMUNAL ESTUPIDEZ,amigo.